Mi tía Constanza es una de las hermanas de mi madre a quien siempre recuerdo con mucho cariño.
A ella siempre la recuerdo bien arreglada, muy glamurosa (fashion) y es de las pocas personas que considero que el color dorado le combina muy bien a su estilo y personalidad.
Y por ahí tengo una anécdota de mi infancia relacionada a "un vasito de agüita" (ella sabrá a lo que me refiero), pero también quiero que sepa que siempre que me tomo una sopa Minestrone, me recuerda mucho su presencia porque fue en su casa, la primera vez que la tomé (al menos, eso es lo que mi mente recuerda)
Su sonrisa y su risa siempre tienen un sello distintivo para mí. Su risa, siempre me ha parecido contagiosa.
Me siento bendecido y le agradezco a la vida por el hecho de seguir disfrutando de su presencia.