Mi prima Julianita, es una de las personas más tiernas y amorosas que he conocido en la vida.
El año pasado, a sus 50 años voló hacia el cielo. Y hoy, a pocos días de su aniversario 51, le dedico esta caricatura.
Para mí fue muy complicado asimilar su partida porque ella fue parte muy importante de mi infancia, de mi adolescencia y parte de mi juventud. Me hubiera gustado haber podido convivir más con ella y con la familia que formó con Nico, su esposo, y sus hijos Samuel y Mariana pero el hecho de vivir en distintos países no facilitó esa interacción en nuestra etapa de adultos.
No obstante, solo me queda agradecerle a la vida por su presencia y por todo el tiempo que pude convivir con ella.