A mi amigo Fabián Rojas, lo conozco desde hace 3 décadas cuando estudié en el Unitec. Yo cursé solo un cuatrimestre ahí, pero eso fue suficiente para formar una amistad muy sólida con ese grupo de compañeros y en particular con él.
Posteriormente, tuvimos la oportunidad de trabajar juntos en algunas empresas: primero, él me invitó a participar en una empresa que se llamaba MediaWorks y, cuando yo trabajaba en KidZania, yo lo invité a apoyarme en ese tiempo con el proyecto del sitio web que estaba en desarrollo.
Más allá de lo laboral, además de que es un excelente diseñador gráfico (multimedia y web), él siempre ha destacado con el tema del dibujo y la pintura. Yo admiro mucho su capacidad, el estilo y la velocidad con la que logra dibujar. Muchos de los proyectos o retos en los que participa me inspiran para que yo no deje de dibujar.
Encuentro en sus trabajos de arte, una motivación para seguir pintando. Espero que él nunca deje de pintar y que pueda seguir explorando esa parte artística que tanto se le da.
Los años pasan y aunque la esencia física de la persona siempre permanece en la mente, es un hecho que la edad va cambiando la fisonomía de las personas. Mientras dibujaba su caricatura, la versión de “Fabián, joven” empecé a comparar lo que estaba haciendo con algunas fotos de su perfil de Facebook, y me di cuenta de que ya había nuevas expresiones faciales o arrugas en su rostro, y ahí traté de poner esos detalles del tiempo de manera sutil en la versión de “Fabián (con más expresión facial)”.
Y mientras más observaba las fotos recientes de mi amigo, me di cuenta de que ya tenía un look con barba, así que decidí agregar ese detalle en la versión “Fabián con barba de artista”... supongo que la edad y la barba hacen más sólido al artista.
Finalmente, al ver esa actualización de la caricatura, me hizo recordar a aquel pintor de los años ochentas llamado Bob Ross y de cierta forma se me ocurrió ponerle un cabello similar a Fabián. Bob Ross, era famoso por sus paisajes hechos con óleos y decidí cambiar un poco el contexto para generar así, la versión de “Fab Rojass: El placer de pintar”.